A la primera.
Cuando Miguel Cabrera jugaba en ligas infantiles y juveniles se desempeñaba en el short stop, posición que hoy en día difícilmente podría desempeñar con eficacia, su peso y agilidad no es la misma. Muchos otros peloteros comenzaron su carrera en posiciones distintas a las que hoy en día juegan, Bob Abreu fue rechazado por el Magallanes cuando le hicieron una prueba en el short stop, Jhoan Santana era center field y Galarraga no defendía bien ninguna posición hasta que se ubico en la primera. Pero el caso de Cabrera se ve distinto, ya que aun, luego de 5 años en las mayores no ha conseguido adaptarse de una manera eficaz en ninguna posición.
En sus primeros años con los Marlins defendió el jardín izquierdo debido a la presencia de Mike Lowel en la tercera (un guante de oro), su desempeño en las praderas no era extraordinario pero tampoco malo, en el 2004 consiguió 13 asistencias mientras cometió 9 errores. Luego que el equipo de La Florida enviara a Lowel a Boston, Miguelito paso a defender lo que todos pensábamos iba ser su posición de muchos años, la tercera. En el 2006 peco en 17 oportunidades de los 157 encuentros disputados, luego vino la temporada del 2007 y muchos empezaron a preocuparse, se presento a los campos de entrenamiento con un sobre peso in disimulable, muy por encima de los 100 kilos, ¿el resultado? 23 pifias en 153 juegos.
Ahora bien, cuando hablamos de ofensiva, vemos como varios jugadores han demostrado que pueden batear a pesar de ser “gorditos”, entre ellos: Babe Ruth, los Filder (padre e hijo), David Ortiz (últimamente mas delgado) y el propio Cabrera entre otros.Pero cuando se trata de fildear, valla que se hace mas complicado. La agilidad y velocidad en las piernas es lenta y para agacharse o saltar es más difícil por razones obvias.
Acabado el 2007, el de Maracay se dedico a un intenso entrenamiento en su casa de la Florida junto a su entrenador personal, llego a Venezuela en Noviembre de ese mismo año con 10 kilos menos de peso. Participo en la liga invernal, cubrió la tercera y se le vio cometer varios errores igualmente, pero sin duda fue muy importante su actitud madura al ponerse en tan buena forma.
Terminada la temporada invernal Cabrera es cambiado a lo Tigres, el pase era cuestión de tiempo aunque pocos adivinaron que Detroit se lo traerían además de Dontrel Willis. Seguidamente vino un contrato de 20 millones de $ por temporada por un lapso de 7 años, su futuro rápidamente se volvió mas que seguro .El manager Jim Leyland aseguro en los campos de primavera que Miguel sería su tercera base titular, además le gustaba como jugaba la posición y comento que su brazo era muy bueno.
Comienza la temporada y en 14 juegos disputados en la esquina caliente, Cabrera ya tenía 5 errores. La campaña es larga y no se puede juzgar a nadie por un mal mes, pero la situación no parece mejorar desde hace varios años, esa cantidad de errores en tan poco tiempo da una proyección cerca de 40 errores por temporada. Leyland actuó como un manager que esta observando a su lanzador siendo apabullado por los bateadores y decidió realizar el cambio sin mucha espera. Cabrera a la primera y Carlos Guillen pasa a la tercera cuando este último ya se había enfocado mental y físicamente en su nueva posición, gracias a Dios se dice que los dos están contentos con el cambio.
Ahora el venezolano afronta su nuevo rol y reto, si tiene que seguir algún ejemplo debería ser el de Andres Galarraga y Albert Pujols. El Gato como dijimos anteriormente era un jugador de esos que uno llama “tosco” o torpe en la defensa, no tenia una posición fija, solo contaba con un buen bate, pero al hallar su puesto en la primera decidió fajarse y no solo ser un jugador del montón, su condición atlética le permitía moverse con agilidad, abría el compás de manera espectacular y levantaba muchos piconasos de manera exitosa, tanto así que logro conseguir dos guantes de oro.
El otro ejemplo mencionado es el del Dominicano Pujols, un bateador que en un futuro podría ser considerado entre los mas grande de la historia del deporte. En sus primeros años comenzó alternándose entre la tercera y la primera, su habilidades en la defensa no eran las mas brillantes pero no había manera de sentarlo debido a su explosivo bate, así que se le asigna su posición fija en la prima almohadilla. Al igual que Galarraga trabajo fuertemente para cada vez ser un pelotero completo y no un bate peligroso únicamente, su buen desempeño en la inicial lo llevaron a convertirlo en un guante de oro y probablemente sea el mejor jugador de la liga nacional.
Quizás estemos siendo un poco exigente con Cabrera, pero si su desempeño no es el mejor en la primera, ¿A dónde ira? Pues lógicamente al puesto de bateador designado, no hay para donde agarrar. Esto sería un poco triste para un joven menor de 25 años. Yo personalmente no quisiera que se convirtiera en un David Ortiz, Frank Thomas o Edgar Martinez, bateadores increíbles sin duda, pero que no son igualmente valorados como otros jugadores más completos de la talla de Alex Rodríguez, Magglio Ordoñez, Ivan Rodríguez o David Wright por mencionar solo algunos.
A la hora de la escogencia de un premio como el más valioso, los designados siempre lucen en desventajas por los votantes al lado de otros y si nos vamos mas a aya pareciera que la única forma de que un designado llegue a Cooperstown debe ser bateando al menos 500 jonrones o mas.
Como dijo el propio Leyland hace poco, “quisiera que sea recordado como un gran jugador y no solo como un gran bateador”, esperemos.
30/04/08 Rolando Barbella
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A Cabrera, todo le apasado muy rápido. |
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